
Jazmín la tenía dificil porque vivía en medio oriente,Aladino al verse hecho un principe cambió mucho,quería que Jazmín le diera muchos hijos,que se cubrira un poco más el cuerpo,que deje de leer y estudiar.ah y también quería tomar otras esposas como era la costumbre del lugar.
A medida que el tiempo pasaba ella más se entristecía,el genio de la lámpara se dió cuenta de la carita de pena de la pobre Jazmín y se acercó a preguntarle que le sucedía?.
Jazmín le contó todas sus desdichas,le dijo que amaba mucho al Aladino tierno del que ella se enamoró y no al hombre en el que se había convertido.
El genio habló mucho con Aladín pero el no lo escuchó,quería ser como todos son,mandar sobre su amda sin que ella tenga otra opción.
Aladín era así,cuando se cerraba en una idea no había quien lo convenza de lo contrario y lo peor es que el rey(padre de Jazmín) apoyaba esas ideas que tanto entristecían a la princesa.
Cada día ella miraba a su esposo con menos amor y con más desilusión.
Entonces Aladino se acercó a su amigo el genio y le preguntó si el sabía lo que le sucedía a su amada,el genio largó una carcajada y le hizo recordar a Aladíno que el ya le había hablado de las penas de Jazmín.
Aladino recapacitó,recordando mientras pensaba lo bonita que era la sonrisa de Jazmín,y que no hace mucho tiempo el habría dado la vida por estar junto a ella y verla feliz.
Aladino sabía que en su mundo nadie vería bien que Jazmín fuera más libre,entonces le pidió al genio que los llevara lejos en donde ambos pudieran ser felices sin que Jazmín tuviera que cubrirse y ser infeliz.
El genio muy contento dijo que si,pero con una condición,que después de llevarlos lejos para que sean felices en un mundo donde las mujeres sean iguales que los hombres, recibiría también su libertad,y así el sería feliz lejos de la lámpara mágica,Aladino aceptó ,le pidió que espere un momento para que él pudiera contarle a Jazmín su decisión y saber si ella aceptaba pues no era cuestión de seguir haciendo las cosas sin tener en cuenta los deseos de su amada.
Jazmín le dió un enorme si!.
Desde ese día comieron perdices y perdices,porque claro que fueron muy,muy felices!...




Curioso!!! Me gusta tu blog, es distinto a lo que suelo ver.
ResponderEliminarUn saludo